Dos muros de piedra autóctona son los elementos que originan y organizan el conjunto modular de inspiración ibicenca en el que se ha apoyado Jaime Serra para desarrollar el proyecto de esta casa, localizada en la zona central de la isla. El arquitecto recibió de un matrimonio francés el encargo de construir una vivienda en un terreno rodeado de pinos y olivos, con vistas a Dalt Vila y al castillo.

La parcela escondía la sorpresa de un antiguo muro de piedra seca que por su presencia simbólica y por su alineación en sentido este-oeste, acabó determinando la morfología de la construcción y, además dio lugar a la creación de un desnivel en el salón, que permite comunicar las distintas estancias a través de escaleras situadas en varios niveles.

A partir de la organización modular ibicenca con cubos machados, y de la importancia de los muros de piedra que atraviesan la vivienda de este a oeste y de norte a sur, se han distribuido los espacios domésticos: el área central se ha reservado al salón, el comedor y la cocina; los volúmenes laterales alojan las suites para invitados, y en la planta alta se ha ubicado la suite principal. Como el deseo de los propietarios no era una casa para el verano, sino para todo el año, Jaime Serra decidió “abrirla” por su eje trasversal y disponer el salón en el centro, entre los dos volúmenes, con transparencias generosas al norte y al sur.



El resultado es un gran espacio cálido y confortable en invierno y en verano se vuelve un salón casi exterior, bien ventilado y sin aporte energético artificial. Destacable, sin duda, este esfuerzo por dotar a la casa de confort ambiental sin recurrir a sistemas tecnológicos agresivos: orientación al sur para recibir el mayor aporte de luz natural; aleros y aberturas de fachada diseñados para potenciar la radiación solar directa en invierno y atenuarlo en verano. “Hemos conseguido –explica Jaime Serra– que conceptos contemporáneos de la arquitectura como son la transición interior y exterior, la la alternancia entre cerrado y abierto y entre sol y sombra puedan beneficiarse de soluciones tradicionales para articular un conjunto armónico y adaptado al entorno”.

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