Esta antigua casa adosada en Queens Park (Sydney) ha cobrado una nueva vida después de la intervención de Jeremy Bull, de Alexander & Co. Con una visión privilegiada, el arquitecto ha transformado una vivienda que se encontraba en un estado ruinoso en una atractiva villa con cuatro dormitorios, tres baños y un patio. También dispone de lavandería y un estudio.

La casa Queens Park (así ha sido bautizada) llegó a un estado de deterioro preocupante, fruto de años y años de olvido. Ahora, es un hogar contemporáneo y elegante para una familia joven que se dedica a actividades creativas.

El proyecto resultante no es especialmente grande, pero cuenta con habitaciones cuidadosamente dimensionadas y con una carpintería detallada que da sensación de apertura y ligereza, contradiciendo su escala. Al utilizar grandes tragaluces acristalados y ventanas correderas, los interiores conectan de forma natural con el exterior, proporcionando generosas vistas a la familia.

Una escultural chimenea hecha a mano de hormigón y estuco es la pieza central del espacio social, conectando la cocina, el salón y el comedor. En este espacio la familia puede relajarse y disfrutar de la compañía, sin sentirse agobiados.

Los materiales explorados en este proyecto tienen mucha calidad: piedra pálida para las encimeras y algunos detalles de la chimenea; enchapados de madera blanqueada en la cocina y en el lavadero; varios estucos terminados a mano en las paredes del baño y el dormitorio; fregaderos de concreto personalizados, y techos revestidos de madera. Para contrastar este delicado telón de fondo, el cliente y el equipo del proyecto acordaron puertas con marcos de acero oscurecido y varios acabados metálicos para los grifos y accesorios.

Jeremy Bull, director y fundador de Alexander & CO., dice: “El proyecto final tiene una elegancia muy acorde con la del dueño de la casa. Encantadora, detallada y ligeramente femenina, es una casa familiar urbana interior hermosa y cuidadosamente concebida”.

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