Hay un proverbio oriental que dice que antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, primero hay que dar tres vueltas por nuestra propia casa. Es un buen consejo, pero como suele ocurrir en estos casos, es más fácil decirlo que hacerlo. Sobre todo cuando se trata de nuestro hogar.

Existen estudios que certifican que una casa bien ordenada y en armonía con nuestros gustos es un oasis que nos asegura menos estrés, menos discusiones y un mejor humor, pero hay rincones de nuestro hogar que están en un limbo en el que parece que siempre están a medio resolver. Las sillas en desuso se convierten en percheros improvisados y las piezas de decoración -que nos persiguen en todas las mudanzas- comparten espacio con los muebles nuevos. La estampa resultante parece un escenario distópico al que, a base de costumbre, nos adaptamos.

Pero del rutinario camino de la costumbre también se puede salir e IKEA nos propone una solución: nos invita a mirar con ojos críticos nuestra casa para convertirla en una mejor versión de si misma. IKERFEL realizo un estudio en el que demuestra que el 79% de los entrevistados cree que la decoración aporta calidad de vida y no solo estética. Porque no es solo una cuestión de orden, sino de bienestar personal.



Tampoco se trata de reformas, ni de adentrarse en el mundo de la construcción con tutoriales de Youtube, tan solo son necesarios unos pocos cambios para convertir un espacio que no nos representa en un rincón que esté en sintonía con el resto de la casa. Detalles de decoración, una disposición más eficiente o una buena iluminación ya mejorar sustancialmente cualquier espacio y sin tener que sacar la caja de herramientas del armario.

A fin de cuentas, nuestra casa es donde deseamos estar y debe ser el espacio que queremos y también el que necesitamos. Olvidamos priorizar el papel que juega la casa en nuestras vidas y vemos cualquier inversión de dinero como un gasto. Es una mentalidad que contrasta con lo que realmente pensamos, ya que el 76% de los encuestados por IKERFEL opinaron que una casa bien decorada te hace la vida más fácil. Entonces ¿a que viene esta reticencia?

Es una mezcla de desconfianza y miedo, pero IKEA ofrece alternativas adaptadas a todo tipo de necesidades y presupuestos que van desde el recibidor hasta el baño, pasando por el salón y la cocina. En su web se puede encontrar espacios prediseñados de lo más variados como fuente de inspiración. No importa el tamaño de tu piso, tampoco su disposición, solo hay que tener las ideas claras y saber qué se está buscando para personalizar ese espacio problemático. Y admitámoslo, nadie sabe tan bien lo que necesitamos como uno mismo.

Volviendo a recurrir a la sabiduría del refranero oriental; sí, tenemos que cambiar el mundo, pero a veces el cambio que más necesita es que nosotros apostemos por nuestro propio bienestar, nuestra propia felicidad, y está empieza en casa.

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