Así será la casa del futuro

¿Cómo será la casa del futuro? Durante el pasado siglo fantaseábamos con una serie de adelantos tecnológicos que cambiarían la vida en nuestros hogares. Algunos son hoy una realidad. Otros, necesitarán mas tiempo para resultar accesibles y hacerse un hueco en nuestros hogares. Una vez que lo hagan, sin embargo, será para quedarse.

Era difícil imaginar que en los pocos centímetros cuadrados que ocupa un smartphone, seríamos capaces de aunar tantas aplicaciones. La nanotecnología ha transformado nuestra vida y transformará también nuestros hogares. Encender las luces desde el móvil y levantar las persianas utilizando este dispositivo ya es una realidad. Pero no todo girará en torno a la nanotecnología y la domótica en las casas del futuro. En la vivienda del futuro serán también una prioridad la sostenibilidad, el ahorro energético y la versatilidad de los espacios.

Los asistentes virtuales han llegado ya a nuestros hogares para facilitarnos la vida. El ahorro energético es una prioridad como lo es el también el uso de materiales sostenibles. La vivienda del futuro reconsidera también la distribución de los espacios y la versatilidad del mobiliario. ¿Seremos capaces de asimilar tantos cambios? Lo haremos si tenemos en cuenta que las transformaciones domésticas no son revolucionarias; les cuesta llegar.

Los espacios, abiertos y multifuncionales

Las viviendas en el futuro no estarán compartimentadas como lo están ahora. Los ambientes estarán delimitados, pero se utilizarán para ello sistemas mas flexibles y versátiles. En los últimos años se han desarrollado sistemas con componentes modulares móviles que permiten hacer que un espacio se pueda usar como tres o cuatro habitaciones clásicas.

Los espacios multifuncionales o con capacidad para transformarse son el futuro. ¿Por qué? Existen varias razones para ello. La primera, el tamaño cada vez mas reducido de las viviendas en las grandes cuidades. La segunda, la necesidad de aprovechar la luz natural de forma mas eficiente.

La revolución ha comenzado por la cocina. La cocina ha dejado de estar aislada en las nuevas viviendas para convertirse en un espacio el el que todo pasa. Los materiales cerámicos tan habituales en esta buscan la calidez de la madera y recuerdan a esta para lograr un espacio mas acogedor. Los cambios, sin embargo, no se quedarán ahi.

Primarán los muebles modulares y móviles

En la actualidad le pedimos a un mueble que cumpla la función para la que ha sido diseñado. En el futuro, además del uso, les exigiremos que sean versátiles y que aporten servicios, de la misma manera que lo hace ahora un smartphone. Si, los muebles en un futuro estarán también “conectados”.

La concentración de población en las grandes ciudades ha provocado que las viviendas sean cada vez mas pequeñas. Con el fin de adaptarse a estas los muebles son hoy mas pequeños y versátiles. Y los muebles del futuro seguirán esa tendencia. Estarán diseñados para aprovechar de manera mas eficiente el espacio, para dar respuesta a necesidades cambiantes y para cumplir dos o incluso tres funciones.

En cuanto a los materiales, la innovación en los procesos de reciclado permitirá a los fabricantes experimentar con materiales nuevos obtenidos de desechos muy diferentes. Materiales propios de la aeronáutica, la automoción y la arquitectura acabarán, en mayor o menor medida, entrando en el hogar en forma de mueble.

Nuestra casa, será una casa inteligente

Alexa, Google Assistant, Siri, Cortana… Los asistentes virtuales serán en el futuro un compañero de piso mas y se encargarán de multitud de tareas. Con nuestra voz daremos órdenes para cambiar la intensidad de la luz, bajar las persianas o, incluso, para transformar su distribución en cuestión de segundos.

La domótica mas sofisticada y la tecnología proporcionarán a las viviendas una red de comunicaciones que nos permitirá automatizar tareas a través de al menos dos dispositivos y un smartphone. No se trata simplemente de conectar un aparato, sino de vincular el teléfono al resto de elementos como electrodomésticos, sistemas de seguridad, climatización, calefacción, etc.

Tendrá un consumo energético casi nulo

Evitar pérdidas de calor y a aprovechar el calor del sol y el generado por los habitantes en su actividad diaria será en el futuro una prioridad. La Península es una de las zonas con mayor número de horas de sol de toda Europa. Si la normativa española deja de penalizar la producción de energía con la luz del sol, el cambio podría estar cerca.

También ahorraremos en la factura de la luz con dispositivos que nos ayudarán a regularla de manera eficiente. Además de encender y apagar luces o  cambiar el tono frío o cálido de la iluminación, desde una tableta o con un asistente de voz, podremos regular la luz de forma automática de acuerdo a la entrada siempre cambiante de luz natural en una determinada la habitación.

Será sostenible

La casa del futuro tendrá un diseño adaptado a su entorno natural y en red con su entorno artificial. Se reducirán las emisiones de CO2 tanto en su construcción como en su uso y se integrarán microsistemas en la propia arquitectura con el fin de proteger la biodiversidad.

Se eliminarán además los compuestos tóxicos, radiaciones y magnetismo, mejorando la calidad de vida de sus habitantes y se hará una mejor gestión de los recursos naturales y los residuos con un aprovechamiento de la luz del sol, el agua de la lluvia y la geotermia.

El camino será largo, pero esos parecen ser los ingredientes con los que trabajarán en la casa del futuro los arquitectos, diseñadores y científicos.

El artículo Así será la casa del futuro ha sido originalmente publicado en Decoora.

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